Banksters Valencia

laurameseguer:

La persona perfecta en el instante perfecto

// Declaración de Derechos//

  • La asistencia social es una deuda sagrada. La sociedad debe asegurar la subsistencia de los ciudadanos desprotegidos, ya sea procurándoles un trabajo, ya sea asegurando los medios de existencia a lo que no estén en condiciones de trabajar.
  • La educación es necesidad de todos. La sociedad debe esforzarse al máximo para favorecer el progreso de la razón pública, y poner la educación pública al alcance de todos los ciudadanos.
  • La garantía social consiste en la acción de todos para asegurar a cada uno del disfrute y la conservación de sus derechos; esta garantía reposa en la soberanía nacional.
  • La soberanía reside en el pueblo; es una e indivisible, imprescriptible e inalienable.
  • Todo individuo que usurpe la soberanía habría que recibir muerte inmediata a manos de los hombres libres.
  • El pueblo tiene siempre el derecho a revisar, reformar y cambiar la Constitución. Una generación no puede comprometer con sus leyes a generaciones futuras.
  • Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para el pueblo, y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes.

No, no fue una de las peligrosas soflamas surgidas al calor del movimiento #15M. 

Ni tampoco el recital de cualquier cantautor socialdemócrata venido a menos.

Son los derechos 21, 22, 23, 25, 27, 28 y 33 recogidos en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1793, resultado de la revolución más arquetípicamente liberal que haya conocido la Historia de la Humanidad: la Revolución Francesa.

Que cada uno trace los símiles y/o identidades exactas, si procede, pertinentemente.

Por mi parte, tengo clarísimo en que consiste la garantía social liquidada por el individúo. No consiste en una sola persona física, ni siquiera en un grupo social identificable, sino que toda una constelación oligopolista conformada por mercados, consejos de administración de empresas multinacionales y agencias, es la que ha usurpado esta soberanía. También intuyo (amargamente) lo que nos pasará si como pueblo con derecho y deber a la insurrección, como mínimo no abrimos la boca en la próxima reforma express constitucional ni actuamos contra aquel gobierno, pasado, presente y futuro, que malvendiendo el Estado social y de derecho a los intereses de la élite global, ha violado nuestros derechos fundamentales.

Y como dice el punto octavo de la citada Declaración:

La necesidad de enunciar estos derechos supone, o bien la presencia, o bien el recuerdo reciente del despotismo

Es un hecho la guerra de clases; sólo que es una clase, la clase de los ricos, la que dirige el baile; y esa guerra la estamos ganando
Warren Buffet

En un mundo de las finanzas que ya no tiene la confianza como piedra angular y que ha optado por hacer caso omiso de las pautas éticas de comportamiento, la única solución es una regulación implacable.

F. Sanuy

Pequeñas Mentiras (sin importancia)

Decía Plender que el retorno de los banqueros al ethos de los sobresueldos, gratificaciones, primas y bonificaciones indicaba que en el código genético de los grandes financieros y banqueros habría desaparecido el gen de la vergüenza.

De hecho, los banqueros nunca han sido figuras respetables ni apreciadas, más bien al contrario. Desde la Gran Depresión de 1929, han generado un odio colérico, para nada exento de razones de peso, y que se tradujo en grandes protestas ciudadanas contra el proyecto de rescatar los bancos norteamericanos con una aportación de tres cuartos del billón de dólares -700 ‘billion’ en terminología anglosajona, proviniente de los contribuyentes para mitigar la locura transitoria o permanente de los ejecutivos.

De padres a hijos se ha ido transmitiendo el término de bánksters, naturalmente porque rima con gángsters, para designar los herederos actuales de aquellas entidades crediticias que, durante los años 20, colocaron a los ahorradores emisiones de bonos del Perú que terminaron valorándose a 0.

Parece mentira, pero la historia se repite una y otra vez

laurameseguer:

Just beauty…

The long run
is a misleading guide
to current affairs.
In the long run
we are all dead